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Vivir en espa√Īol ūüá™ūüáł

Espa√Īa, como todos los lugares del mundo, es un lugar especial. Un espacio f√≠sico marcado por fronteras y una historia que ha hecho de nosotros lo que somos hoy en d√≠a. Un conjunto de millones de historias nos ha dado una forma de ser com√ļn y que solo somos capaces de identificar con claridad por contraste. Para extra√Īeza de los que nos ven desde fuera, que lo expresan claramente: somos gente hipersocial, que configura su forma de ver el mundo desde la necesidad de sentir cerca al otro, que reconoce a la persona, que valora mucho su familia y que desde estos valores construye la realidad de su sociedad y su econom√≠a.

¬ę¬ŅPodr√≠amos tener los espa√Īoles la suerte de vivir en el mejor lugar del mundo?¬Ľ.

Con esta osadísima pregunta comenzamos una charla el 20 de diciembre de 2020 con Ricardo Sanmartín, uno de los antropólogos más reputados de nuestro país, catedrático de Antropología Social en la Universidad Complutense de Madrid y académico numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, especialista en antropología del arte.

Su opini√≥n, siempre interesante y cr√≠tica con lo que somos, nos ayud√≥ poner encima de la mesa si hay algo especial entre los espa√Īoles que nos pueda hacer sentirnos en paz con nosotros mismos. ¬ęYo veo a Espa√Īa como una micro-Europa, plural: diversas lenguas, pueblos, reinos. La propia diversidad es una caracter√≠stica nuestra¬Ľ.

Así empezó todo. Sus opiniones nos han ayudado a crear las bases de esta reflexión.

Foto de Victoriano Izquierdo

¬°¬°El HSBC dice que s√≠, que somos el mejor pa√≠s del mundo para vivir!! (seg√ļn lo leas, claro‚Ķ).
El Hong Kong and Shanghai Banking Corporation, más conocido como HSBC, es una empresa multinacional británica de banca y servicios financieros con sede en Londres (Reino Unido) y es el tercero del mundo por activos. Aunque en su forma más contemporánea fue fundado en Londres en 1991, sus orígenes remotos están en 1865 en Hong Kong, entonces colonia británica, para administrar las ganancias generadas por el tráfico de opio.

Como uno de los grandes jugadores de la econom√≠a globalizada, para este banco es una preocupaci√≥n contar el mundo actual como un lugar √ļnico para hacer negocios. Y dentro de esta tarea edita una web que pretende ayudar a los ejecutivos de todo el mundo a elegir lugares donde instalarse. La informaci√≥n la edita en una web, (https://www.expatexplorer.hsbc.com/country-guides/), cuyos contenidos se basan en una encuesta entre expatriados.
Seg√ļn esta encuesta, estas son los cinco primeros:
1. Suiza
2. Singapur
3. Nueva Zelanda
4. Alemania
5. Espa√Īa

Sorprendente, teniendo en cuenta que Espa√Īa no parece ser un para√≠so para los agentes activos de la econom√≠a global. Ocupa el n√ļmero 39 en ranking mundial seg√ļn la libertad econ√≥mica. En ese campeonato somos ¬ęmoderadamente libres¬Ľ. Y entonces, ¬Ņqu√© pintamos nosotros en ese quinto puesto?
La respuesta es muy sencilla. Vivir no es sin√≥nimo (solo) de triunfar profesionalmente. Para elaborar esta clasificaci√≥n, el HSBC tiene en cuenta multitud de variables divididas en tres categor√≠as: calidad de vida ‚ÄĒla facilidad para adaptarse, la estabilidad pol√≠tica y el bienestar f√≠sico y mental‚ÄĒ, aspiraciones profesionales ‚ÄĒsalario y las oportunidades‚ÄĒ y calidad para la vida familiar ‚ÄĒcalidad del sistema educativo y la facilidad de los ni√Īos para hacer amigos‚ÄĒ.

Lo que s√≠ es una trampa es eso que hemos hecho en el t√≠tulo de declararnos los campeones. Ser quintos no es ser los primeros. Y eso es cierto. Pero la clasificaci√≥n tiene un truco. En la web hay un selector en el que puedes reordenar el ranking. Si eliges ordenar los pa√≠ses por ¬ęmentalidad¬Ľ, subimos al tercer puesto (tras Nueva Zelanda y Canad√°). Y si eliges la opci√≥n ¬ęvivir¬Ľ, ah√≠ s√≠. Los primeros.

Foto de Zach Rowlandson

EL ESTILO DE VIDA, EL DILEMA DEL ANTROP√ďLOGO

Entrevistar a un antrop√≥logo para intentar determinar si existe un modo de vida particular en un pa√≠s concreto, y m√°s a√ļn para poder determinar si este modo de vida puede interpretarse como un caso de √©xito en s√≠ mismo, es hacerle pasar un muy mal trago. Para cualquier antrop√≥logo, es complicado decir que un sitio u otro son sitios mejores o peores. Todo depende.
Lo que s√≠ que es cierto es que hay indicadores de sobra para preguntarse por el estilo de vida espa√Īol, dado que, desde hace muchos a√Īos, parece que los n√ļmeros acompa√Īan: Valencia y Madrid han sido nombradas recientemente las dos ciudades m√°s ¬ęsanas¬Ľ del mundo atendiendo a variables como ratios de obesidad, contaminaci√≥n atmosf√©rica, acceso a la comida sana, expectativa de vida y horas de sol. Y como este hay muchos indicadores que indican que algo bueno hay aqu√≠.

VIVIR
En nuestra charla con Ricardo buscamos una respuesta a la siguiente pregunta: ¬Ņqu√© hay que pueda ser considerado una forma espec√≠fica de buena vida en Espa√Īa?

Espa√Īa es un pa√≠s para vivir. Otras cosas no s√© si podr√°n decirse. Pero es un pa√≠s que genera una escala humana. Y tiene que ver con la forma especial de relacionarse. Reconocer a una persona detr√°s de su cargo. Saber y reconocer enseguida que alguien es persona. Aqu√≠ se disuelve el anonimato . Puede que al final esto nos haga un poco rudos a ojos de los dem√°s, pero es que a nosotros nos gusta ir al grano nos gusta la sinceridad, la autenticidad, la veracidad, reconocimiento del otro, de la persona.

Los espa√Īoles no podemos hablar con mucha propiedad sobre lo que es ser espa√Īol. No es nada extra√Īo. Lo mismo les pasa a los italianos, los franceses y los tanzanos con su cultura. Uno no es consciente de su contexto porque est√° demasiado ocupado vivi√©ndolo e impactado emocionalmente por √©l. Para poder estudiar una cultura hay que pasar un proceso que se llama ¬ęextra√Īamiento¬Ľ. Ser capaz de verlo como un marciano que acabase de llegar a la Tierra.
Ricardo Sanmartín es muy consciente y nos decía:

Me es muy dif√≠cil concretar con facilidad mi identidad. S√© que existen rasgos. Pero es como cuando le preguntaban a san Agust√≠n qu√© es el tiempo. ¬ęSi no me preguntan qu√© es el tiempo s√≠ s√© lo que es, pero si me lo preguntan ya no s√© decirlo¬Ľ. Con ser espa√Īol me pasa esto. Es algo que se nota m√°s que se sabe. Y es una imagen que no coincide visto desde dentro o visto desde fuera. La identidad se aprecia contrastando y comparando.

Pero parece como que solamente los investigadores for√°neos nos dan pistas que nosotros mismos asumimos como v√°lidas, y lo mismo nos pasa con las opiniones de los extranjeros que nos visitan.
Para esto de las opiniones que tienen sobre nosotros, YouTube es una fuente inagotable de recursos. Esta plataforma es la enciclopedia online de nuestro tiempo, pero en formato audiovisual. Una herramienta de incalculable valor para los antrop√≥logos. Entre los miles de millones de v√≠deos que alberga, podemos encontrar miles de testimonios que nos pueden valer para entender a las personas. En 1966, Jean Rouch y Edgar Morin rodaron el documental Cr√≥nica de un verano. Hicieron una captura de opiniones a pie de calle con la intenci√≥n de descubrir en la propia voz de las personas qu√© era eso de ¬ęla felicidad¬Ľ. Nosotros tenemos la posibilidad de algo similar: podemos ir a la barra de b√ļsqueda y teclear ¬ęcosas que me gustan de los espa√Īoles¬Ľ para encontrar testimonios m√°s que suficientes que nos ayuden a tener material para un punto de vista y crear un argumento. Aqu√≠ podemos identificar qu√© hay de especial en lo que dicen que ven en los espa√Īoles. He aqu√≠ algunos de los testimonios de rusos, estadounidenses, neozelandeses, nicarag√ľenses o venezolanos que nos pueden ayudar a dar un poco de contexto y entender mejor esto de ¬ęc√≥mo nos ven¬Ľ:


Mi familia Guiri (EE. UU.): ¬ęEspa√Īa es comida. Es genial‚Ķ Yo llevo aqu√≠ un a√Īo y como como una loca. ¬°Y no engordo!¬Ľ.
Meg Grisolano (EE. UU.): ¬ęMe fascina una cosa de las tapas. Es el hecho en s√≠. T√ļ pides algo de beber y te dan comida gratis. ¬ŅD√≥nde se ha visto eso?¬Ľ.
Meg Grisolano (EE.UU.):
Siempre hay una hora para cada cosa en Espa√Īa. La hora del verm√ļ, la hora de la siesta, la hora del caf√©‚Ķ . Lo que m√°s me sorprendi√≥ de Espa√Īa es que al segundo d√≠a de vivir en mi barrio, el hombre que conduc√≠a el autob√ļs que me llev√≥ a casa el d√≠a anterior toc√≥ el claxon. Me asust√© un poco, porque no hab√≠a hecho nada mal. Luego supe que era para saludarme.
Mi familia Guiri (EE.UU.): ¬ęNo sabes lo que es que est√©n con los ni√Īos por la calle a las nueve de la noche y nadie te diga que est√°s haciendo algo malo. En California estar√≠a siempre preocupada sabiendo que todos piensan que soy una mala madre‚Ķ¬Ľ.
IberoTips (Nicaragua): ¬ęSe empieza tarde a trabajar (10:00) y en el comercio se para a comer de 14:00 a 15:00. Eso es calidad de vida. Los domingos en Sevilla est√° todo cerrado. Es para el descanso y para la familia. La calidad de vida se nota en Espa√Īa¬Ľ.


Todas estas verdades dichas por quienes nos ven desde fuera nos las explican autores como Elisabeth Nash. Ella es una afamada escritora de gu√≠as de viaje sobre Espa√Īa. Ha escrito una sobre Madrid y otra sobre Andaluc√≠a que incluye tres ciudades representativas: Sevilla, C√≥rdoba y Granada. En sus libros ha desarrollado una idea espec√≠fica sobre c√≥mo se siente alguien que llega a Espa√Īa y est√° el m√≠nimo tiempo para identificarlo. Ella lo llama ¬ęla intimidad dentro de una muchedumbre¬Ľ, y con este concepto trata de explicar c√≥mo en Espa√Īa hemos eliminado la necesidad de separarnos mucho entre nosotros, algo que s√≠ es muy caracter√≠stico de otros pa√≠ses (como los anglosajones). Aqu√≠ la gente se choca f√≠sicamente en las calles, en los bares o en las paradas del autob√ļs. La idea que explica la autora es que los espa√Īoles, a diferencia de otras culturas nacionales, buscamos cualquier ocasi√≥n para generar un contacto f√≠sico espont√°neo. En esta realidad, muy nuestra, surgen adem√°s un sinf√≠n de nuevas posibilidades que pueden terminar derivando en un saludo, una charla, un consejo, en informaci√≥n para encontrar un lugar especial; un contacto humano, en suma, que nos aporta una calidez permanente. Esta experiencia, que para nosotros es muy usual, ¬ęo lo normal en estos casos¬Ľ, que dir√≠amos aqu√≠, es algo que los extranjeros valoran de nosotros como algo √ļnico de nuestro car√°cter espont√°neo y solidario.


El contacto extremo ha llegado a algunos autores a decir que los espa√Īoles somos ¬ęsocioc√©ntricos¬Ľ. As√≠ lo describe el antrop√≥logo Pitt Rivers en un libro recopilatorio titulado Los espa√Īoles vistos por los antrop√≥logos (1991, J√ļcar Universidad). Al igual que para el fil√≥sofo existencialista Jean-Paul Sartre los otros son ¬ęel infierno¬Ľ, para los espa√Īoles los dem√°s son ¬ęla vida¬Ľ. El espa√Īol arquet√≠pico no entiende la vida sin su grupo, ya est√© en una tertulia, alrededor de la cama de un moribundo o en una fiesta interminable. ¬ŅY qu√© mejor lugar para aprender esta sociabilidad que la propia familia?

Foto: iStock

¬ŅMADRE NO HAY M√ĀS QUE UNA?
Atendiendo a las nociones que nos apuntaba Ricardo durante la charla, hay una que nos parece clave para entender c√≥mo somos los espa√Īoles y para comprender lo que nos es propio, y es el tema de la relaci√≥n de las personas en Espa√Īa integradas en relaci√≥n con las familias:

Yo creo que la instituci√≥n de la familia es una de las m√°s s√≥lidas. Y no s√© si la hemos sabido cuidar bien. No s√© si los pol√≠ticos han sabido ver lo importante que es el tema de la conciliaci√≥n. Eso de que las crisis se salvan en Espa√Īa por la solidaridad entre los miembros de la familia no es algo falso. S√≠ es cierto que tiene una cara oscura. En Inglaterra los chicos desde siempre han abandonado la casa temprano y quiz√° de ah√≠ viene lo de la independencia individual y el bienestar econ√≥mico. Pero la verdad es que la familia, aqu√≠, funciona.

En el cap√≠tulo de Pitt-Rivers hay una escena √ļnica donde se narra desde el punto de vista de un antrop√≥logo extranjero haciendo trabajo de campo una descripci√≥n de lo que ven sus ojos frente a una estampa costumbrista. No es nada m√°s, y nada menos, que una escena t√≠pica de una fiesta espa√Īola. Pero vista en perspectiva guarda un sinf√≠n de significados que nos puede ayudar a comprender y a entender c√≥mo somos gracias a c√≥mo nos miran los ojos de los que nos observan desde fuera. La descripci√≥n del antrop√≥logo extranjero nos presenta a una familia espa√Īola yendo a una especie de capea en las fiestas de un pueblo de Levante en los a√Īos 50 del siglo XX.

Hombres de todas las edades corren delante del toro. Desde ni√Īos hasta abuelos. Familias enteras participan como espectadores. Entre todos ellos, una ni√Īa de unos tres meses, que por su edad no puede entender mucho de los toros, aunque su educaci√≥n torera ya ha comenzado. Cuando el toro se acerca al burladero, se le ense√Īa por el otro lado a la ni√Īa. Toda la familia la ha tenido en sus brazos. Los que m√°s:

Los padres (2).
Los tíos abuelos (2).
Los tíos maternos (2 mujeres y 2 varones).
El tío paterno y su novia (2).
Los abuelos paternos, due√Īos de la casa familiar (2).
Un matrimonio muy amigo de estos, Andr√©s y M.¬™ Jes√ļs (2).
Otro matrimonio, amigos del tío paterno (2).
Amigas solteras de la madre (4).
Total: 22 personas, 9 varones y 13 mujeres. Eran en su mayor√≠a los varones los que sujetaban a la ni√Īa para ense√Īarle al toro.
La ni√Īa habr√° tenido que aguantar todos los ruidos de la fiesta, cohetes, pasodobles, anuncios por un altavoz, perfumes de distintas se√Īoras, olor a cebolla, cerveza y alcohol. Esta ni√Īa ya tiene una experiencia social m√°s completa que otros ni√Īos europeos a los tres a√Īos. . Si sobrevive a estos traumas infantiles saldr√° perfectamente socializada como espa√Īola 100 %. Tendr√° ese af√°n por la compa√Ī√≠a humana. Tendr√° ese orgullo de no aguantar ser menospreciada ni un solo instante, pero tambi√©n una gran paciencia y una capacidad de devoci√≥n enorme.

Pero la cuesti√≥n en realidad es: ¬Ņc√≥mo de especiales son estos hechos? ¬ŅNos generan alg√ļn bien diferencial? Volvamos a los ejemplos modernos sacados de YouTube y veamos c√≥mo lo percibe, por ejemplo, Ustini, una chica rusa que cuenta su experiencia Erasmus en Valencia.

Estoy enamorada de la cultura espa√Īola. Para m√≠ es particularmente importante la actitud hacia la familia, absolutamente distinta a la rusa. Yo en Espa√Īa aprend√≠ lo que es ser familia. En la facultad siempre me hab√≠an dicho que la familia para los espa√Īoles est√° en el centro, pero hasta que no lo vi no lo entend√≠. Los espa√Īoles no son conscientes de lo que se re√ļnen con sus familias.
Mi compa√Īero de piso quedaba todos los domingos con su familia. Yo no pod√≠a saber cu√°ntas personas se juntaban. En Rusia eso no pasa. Un d√≠a estaba hablando con un amigo y haciendo planes para el fin de semana. Y me dijo que el domingo no iba a poder, porque iba a quedar con toda su familia. Todos, los padres, los primos. Pero lo que me llam√≥ la atenci√≥n es que no hab√≠a causa que lo justificara. No era el cumplea√Īos de nadie, ni el A√Īo Nuevo, ni nada. ¬ŅReunirnos para vernos? Nosotros eso nos lo hacemos. Nos juntamos muy pocos y, desde luego, con una buena causa.
Y luego está lo de celebrar el santo. Que… yo creo que eso la gente lo hace solo para verse. Cuando ves eso, te impresiona. Eso tiene que ver con la conexión de las personas. La necesidad constante de hacer cosas especiales para ellos: hacerse regalos, cocinar, verse y charlar. Esas conexiones son muy fuertes. Y tienen que ver con el trato y los cuidados. Incluso conmigo, cuando iba de invitada. Es algo mágico. Cuando lo has experimentado, quieres más y más…

La pauta familiar, adem√°s, se expande m√°s all√° de la consideraci√≥n cl√°sica de familia que distingue entre la biol√≥gica o la familia de referencia, y en nuestros d√≠as llega hasta la experiencia de recrearse la familia con otras personas que uno elige para esta relaci√≥n. Los c√≠rculos de amigos, que se vuelven m√°s estables y no desaparecen, se consolidan con la ayuda mutua y terminan generando en la actualidad referencias de apoyo que a veces son m√°s fuertes que las que se tienen con la propia familia consangu√≠nea. En Espa√Īa se generan formas espec√≠ficas de ser amigos que se institucionalizan con mucha fuerza y acompa√Īan a los individuos a lo largo de la vida: las cuadrillas en el norte, las hermandades sevillanas, las orquestas valencianas, los amigos del colegio o los de la mili‚Ķ no dejan de ser formas de hipersocializaci√≥n que empujan a las personas y las fijan a su lugar.
En palabras de Ricardo en nuestra entrevista, y recordando su libro Valores culturales (Comares, 1991):

con esta actitud los espa√Īoles respondemos a la agresividad de la vida, al drama de estar solos frente al mundo. ¬ŅQu√© hacemos con tanto vernos y reunirnos la familia solo por reunirnos y vernos? Montamos un recurrente ¬ęrepaso¬Ľ a la vida, la nuestra, la tuya y la de los vecinos‚Ķ Hablamos, hablamos, discutimos‚Ķ Algo crucial debe estar en el fondo de tanto reunirnos con la familia. ¬ŅPara qu√©? Yo creo que recomponemos nuestra fr√°gil identidad progresivamente puesta en cuesti√≥n por la experiencia de la vida‚Ķ y necesitamos recomponerla, volver al origen, al hogar, a la patria m√°s chica de todas‚Ķ Una mochila que a veces nos lastra, pero que nos permite vivir en nuestro valor favorito, que es la igualdad.

Pero, entonces‚Ķ, este car√°cter, ¬Ņse detiene aqu√≠? Pues dir√≠amos claramente que no. La familia y los iguales definen tambi√©n la econom√≠a del pa√≠s.

Foto: Unsplash РSan Fermín

LA ECONOM√ćA FAMILIAR
Tal y como nos apuntaba Ricardo durante la charla cuando habl√°bamos sobre las formas de econom√≠a en Espa√Īa:

En Espa√Īa se ha creado una forma especial de organizar la sociedad desde la solidaridad. Viene de ese reconocimiento de la persona e, hist√≥ricamente, de soportar una cierta desigualdad que ha dado como resultado una resistencia generalizada a trabajar en un sistema de jerarqu√≠as. De ¬ęaguantar al jefe¬Ľ. Pero s√≠ que existe una solidaridad eficaz. Una especie de experiencia de democracia que ha costado escalar. Que est√° muy basada en la tradici√≥n, el rigor, austeridad y la sobriedad. Y que ha generado experiencias de vida comunitaria que cristalizan desde el √©xito de la gesti√≥n de los trasplantes de √≥rganos a las comunidades de regantes en un pa√≠s m√°s bien seco.

Esta filosof√≠a a la hora de abordar los proyectos siempre ha llamado la atenci√≥n de los antrop√≥logos, especialmente de los extranjeros. En una reciente entrevista de Antonio Medeiros (antrop√≥logo portugu√©s) a William Christian (americano afincado desde hace a√Īos en Espa√Īa), al preguntarle por el car√°cter de los espa√Īoles, dec√≠a lo siguiente:

Creo que la idea de igualdad es una idea b√°sica en la sociedad espa√Īola, debe de venir de muy atr√°s‚Ķ Bueno, al menos era as√≠ en Tudanca, el primer lugar que conoc√≠ bien de Espa√Īa, pero me parece que es as√≠ en general‚Ķ La norma es que todos son iguales, ¬Ņno? En Tudanca (Cantabria) funcionaba entre los hombres en el Concejo Abierto, ah√≠ cualquier hombre pod√≠a imponer el veto a la decisi√≥n de los dem√°s‚Ķ Esa idea est√° presente en muchos √°mbitos, se aplica en cada grupo de trabajo, entre colegas en el trabajo, entre funcionarios‚Ķ (Arxiu d‚ÄôEtnografia de Catalunya, n.o 20, 2019, 253-289).

La idea de que hay una forma a la espa√Īola de hacer funcionar las cosas est√° muy presente en muchos an√°lisis. Una especie de sociedad democr√°tica b√°sica que funciona a nivel de peque√Īas comunidades. Que se basa en redes solidarias, en grupos de personas a las que se pone cara y ojos, y que hacen que las cosas funcionen porque hay un trato personal humano y frecuente de contacto estrecho. Y casi siempre con intereses compartidos que los benefician a todos. Esto hace que esa forma espa√Īola de ser como personas, familias y grupos de iguales tenga tambi√©n una expresi√≥n espec√≠fica en cuestiones relacionadas con la econom√≠a. Algunas realidades sobre la forma espa√Īola de resolver problemas se concretan a continuaci√≥n.

Las empresas familiares
Un dato para entender este modelo que nace desde abajo: en Espa√Īa, el 89 % de las empresas son familiares, un total de 1,1 millones (seg√ļn el Instituto de Empresa Familiar), que crea el 67 % del empleo privado. En Galicia, este tipo de empresas son el 96 %, y en Castilla la Mancha el 94 %. Adem√°s, estas empresas son m√°s eficientes tolerando la crisis (tienen una tasa de cierre un 15 % menor). No es de extra√Īar que algunas de las experiencias de grandes empresas espa√Īolas que se han convertido en referentes multinacionales, tal es el caso de Banco de Santander, o el propio Inditex, se hayan creado de inicio sobre estos mismos principios de la empresa familiar.

Foto: Wikimedia

El Tribunal de las Aguas de Valencia
Una s√≥lida tradici√≥n que ejemplifica lo que somos son las antiguas costumbres que a√ļn guardamos en muchos pueblos en formato de instituciones jur√≠dicas, algunas de las cuales son ejemplos de solidaridad, como los montes o pinares comunales, las dehesas boyales, las comunidades de pescadores‚Ķ Y tambi√©n el Tribunal de las Aguas de Valencia, que es un curioso ejemplo que nos comenta Ricardo, quien lo conoce bien gracias a su trabajo de campo y es una buena muestra de este esp√≠ritu. Este tribunal es una instituci√≥n informal, basada en la oralidad, que tiene m√°s de mil a√Īos de antig√ľedad. Surgido de la costumbre y la autogesti√≥n, en nuestros d√≠as sigue funcionando de igual forma. Cada jueves, la comunidad de regentes expone p√ļblicamente sus disputas y estas se resuelven de una forma imparcial por consenso. Y gracias a esta forma colectiva de la gesti√≥n de los recursos, en este caso el agua, que no es un bien ilimitado en la zona, se ha podido durante todos estos siglos asegurar el riego de 17 000 hect√°reas a trav√©s de un complejo sistema de acequias. Es, adem√°s, por lo sabido, la instituci√≥n jur√≠dica m√°s antigua de Europa, y se entronca con tribunales primitivos de la √©poca romana. Como instituci√≥n, ha resistido a todos los modelos pol√≠ticos que se han dado en Espa√Īa desde la Edad Media, que nunca han cuestionado la particular eficiencia de la instituci√≥n a la hora de crear seguridad para los regantes.
Se trata de una forma especial de concebir la economía como algo compartido por la comunidad, que nos implica a todos, y que se repite desde siempre en todas las regiones y en todas las industrias: en las cooperativas agrícolas de frutales en Andalucía y en Aragón, en la explotación del vino en la Rioja y la Ribera del Duero o en la de la madera en Galicia y en Soria…


El hospital de campa√Īa de IFEMA
Un ejemplo más moderno y de nuestros días de estos casos de éxito nuestro basado en la cooperación y el intercambio de conocimientos en beneficio de todos puede ser el caso del hospital creado en IFEMA como consecuencia de la COVID-19.
Entre las 17:00 del 20 de marzo de 2020 y las 22:00 horas del d√≠a siguiente se obr√≥ el milagro de poner en marcha un hospital de campa√Īa para la atenci√≥n de 200 enfermos de COVID-19, con m√°s de 500 camas habilitadas para dar servicios de cuidados intensivos. Los profesionales m√©dicos ya hab√≠an aplicado soluciones extremas en entornos de m√°xima dificultad, puesto que ten√≠an experiencias previas exitosas gestionando cat√°strofes fuera de Espa√Īa, en lugares como Hait√≠ y Filipinas. Por eso, a la hora de tener que hacer un plan de contingencia en suelo propio, la experiencia ayuda. Cuando se comentan las claves detr√°s del √©xito, Fernando Prados, su m√°ximo responsable m√©dico, alude a que‚Ķ
cuando tienes m√°s necesidades de las posibilidades tienes de actuar, tienes que contar con todos. Esto se ha hecho en el hospital de IFEMA, tambi√©n conocido como ¬ęel hospital milagro¬Ľ. Todos han participado en lo que han podido y han querido. A todo el mundo que ha venido a trabajar se le ha abierto la puerta, generando las condiciones en las que se ten√≠a que trabajar. Eso s√≠, requiere de una coordinaci√≥n, ya que no puede ir cada uno por su cuenta. Eso tiene tambi√©n su dificultad. El haber conseguido que todos pudieran tener espacio para aportar todo su potencial es la clave de cualquier √©xito.

Las cooperativas de Mondragón
Otro ejemplo puede ser el del cooperativismo vasco surgido en Mondragón, más conectado con la economía, y que es un modelo muy peculiar en una zona de tradición industrial. Todo lo ocurrido en la posguerra y la industrialización posterior dio lugar en el País Vasco a un modelo específico de organización que ha sido estudiado como un caso de éxito en muchas escuelas de negocio. Se trata del modelo cooperativista de Mondragón, una organización comunitaria que parte de la creación de escuelas y pasa por la generación de talleres profesionales para llegar a una pujante realidad industrial que ha dado como resultado un éxito económico sostenido durante décadas.
Todo empezó con la creación de una escuela profesional que abasteciese de profesionales industriales cualificados a las empresas de la zona. Esto permitió expandir la educación experta que hasta entonces había estado vedada a ciertas capas de la población de la comarca. A partir de 1956 se empezaron a gestar dentro las primeras iniciativas empresariales propias, apoyadas financieramente por su propia institución bancaria (la Caja Laboral), que además posibilitaría el ahorro familiar de muchas familias de la zona. Fagor, Eroski o Laboral Kutxa, apoyando innumerables industrias locales, se han basado desde siempre en la figura del cooperativista-propietario de las empresas.
La propuesta de Mondrag√≥n est√° basada en principios de equidad, autoorganizaci√≥n y pertenencia, muy vinculadas, adem√°s, con la cultura del lugar. Seg√ļn su propia memoria, declara que esta cooperativa fue fundada ¬ępor y para las personas¬Ľ. En la actualidad, pese a que no es su √©poca m√°s boyante, da cobertura a 150 empresas y da empleo a m√°s de 150 000 personas. Y, adem√°s, muchas de las marcas que pertenecen a este modelo gozan de una buena reputaci√≥n en su sector.
Esta forma de trabajar es muy propia en el espacio de nuestra cultura.

CRECER
Quiz√° seamos un gigante agazapado que no termina de despertar y creer en su potencial‚Ķ, o quiz√° no. Solo el tiempo lo dir√°. Pero lo que s√≠ podemos hacer es empezar a aprovechar algunos de los rasgos positivos que se han destacado anteriormente. As√≠, de este modo nuestro que destaca por estar enganchados al contacto con los otros, estructurados alrededor de nuestras familias y siendo expertos natos en el desarrollo de proyectos basados en las redes solidarias de peque√Īa escala, podemos tener un punto de partida. De alguna manera, este es el prisma desde el que nos comportamos y desde el que juzgamos el mundo. Con estos mimbres construimos nuestra casa. Y cuando vienen de fuera, la mostramos con orgullo. As√≠ que, si cambiamos la perspectiva, si nos vemos como los dem√°s nos ven, no nos queda m√°s remedio que querernos m√°s a nosotros mismos.
Si sabemos escuchar con calma a quien nos mira y nos entiende bien, podremos encontrar un lugar en el que empezar a entendernos de otra forma. Quiz√° estar√≠a bien sentarse y pensar: ¬Ņc√≥mo puede crecer Espa√Īa?, ¬Ņcu√°l puede ser su lugar en el mundo? Quiz√° la respuesta est√° en esas comidas de domingo con tu familia que sabes que no te vas a perder. Y a√ļn no lo sab√≠as.

Ricardo Sanmartín, antropólogo

Ricardo Sanmartín Arce
Catedr√°tico de Antropolog√≠a Social en la Universidad Complutense de Madrid. Licenciado en CC. Econ√≥micas y Derecho en la Universidad de Deusto y Social Anthropology en el King‚Äôs College de la Universidad de Cambridge (Reino Unido). Acad√©mico numerario en la Real Academia de Ciencias Morales y Pol√≠ticas. Ense√Ī√≥ en las universidades de Deusto y Valencia. Director de la Revista de Antropolog√≠a Social de 1992 a 2001. Autor de numerosos libros y estudios.

Entrevista y artículo realizados por: Enrique García Pérez y David del Amo

Enrique Garc√≠a P√©rez es doctor en Antropolog√≠a por la Universidad Complutense y experto en antropolog√≠a audiovisual, adem√°s de directivo del IMA (Instituto Madrile√Īo de Antropolog√≠a). 

David del Amo es licenciado en Comunicación Audiovisual y candidato a doctor en Antropología Económica. Ambos son fundadores de El Viaje de Walker, un estudio que ayuda a las empresas a conectar sus negocios con las personas. Su trabajo se ha basado en el sabio parecer del profesor Ricardo Sanmartín, catedrático de la Universidad Complutense, que amablemente accedió a ser entrevistado y cuyos comentarios ayudaron a perfilar el contenido de esta pieza.

Este art√≠culo forma parte del libro Hispanotrop√≠a y el efecto von Bismarck de 1785 | Impulsa Espa√Īa.


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